Con emoción, entusiasmo y la compañía de sus familias, los estudiantes de IV medio del colegio Alemán Chicureo protagonizaron su último primer día de clases, una tradición que marca el comienzo del último año de enseñanza escolar y el inicio de una etapa llena de desafíos, aprendizajes y grandes metas.
La jornada estuvo cargada de simbolismo para la segunda generación que alcanza este nivel en el establecimiento. En un ambiente de celebración y reflexión, los estudiantes fueron recibidos por la comunidad educativa, reconociendo el camino recorrido desde sus primeros años de formación y el importante rol que asumirán durante este año como referentes para sus compañeros de los distintos ciclos.
Desde Spielgruppe hasta III medio, los estudiantes de IV medio representan un ejemplo de liderazgo, compromiso y sentido de comunidad, valores que se fortalecen a lo largo de su trayectoria escolar y que hoy los posicionan como los mayores del colegio, inspirando a las nuevas generaciones con su experiencia y crecimiento.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la entrega de la tradicional polera de IV medio por parte de sus padres y apoderados. Este gesto simbolizó el acompañamiento permanente de las familias en el proceso educativo y dio paso al inicio de un año que estará marcado por importantes desafíos académicos y personales, como la rendición de la PAES, el cierre del Programa del Diploma del Bachillerato Internacional (IB) y la preparación para la vida universitaria.
El último primer día no solo representa el comienzo del último año escolar, sino también una oportunidad para valorar el camino recorrido, fortalecer los vínculos construidos a lo largo de los años y mirar con entusiasmo el futuro que cada estudiante comenzará a construir durante esta última etapa de su vida escolar.

